Este fin de semana no se presentaba muy diferente al resto, pero me equivocaba, este fin de semana está siendo especial.
Ayer un concierto de Ismael Serrano, un concierto como ningún otro, insuperable. Ismael nos sedujo durante casi 4 horas que se hicieron muy cortas. No sabría como describirlo, siempre he dicho que la música y la voz de Ismael me dan paz, cuando necesito huir... la voz de Ismael me ayuda a escapar. Y ayer conseguí librarme, durante 4 horas, de los truenos que caen a mi alrededor. No sé cómo describir lo que sentí, solo sé que adoro a este hombre.
Con Javier Bergia, otro grande entre los grandes, cantó esta canción, Palito de madera, que se incluirá en el último trabajo de Bergia. Impresionante.
Hoy, además, para acabar de perfilar el buen rollito que me dejó Ismael en el cuerpo, otro de los placeres que me hacen sentir bien, Sitges. No sé que tiene ese pueblo que me tiene embrujada, me encanta, me seduce. Sitges siempre guardará muy buenos momentos y dulces recuerdos. Sitges siempre será... mi sitio.